Comparativo: Chevrolet Classic vs. Renault Logan


Los sedanes compactos más accesibles del mercado local, recientemente actualizados en su diseño, enfrentados en una producción especial de CarsMagazine. Qué ofrecen las versiones de máximo equipamiento de cada modelo. Dónde ganan y dónde pierden.

Por Martín Egozcue / Fotos: Luis Gindre y M.E.editor@cars-magazine.com.ar
Uno de ellos es el campeón en ventas, un modelo que en sí mismo ya implica una marca registrada. Acarrea una trayectoria de 16 años en el mercado argentino y a esta altura no necesita ser presentado. Además, se fabrica en el país. El otro es mucho más novato y recién comienza a recorrer su camino. Proviene de Brasil, pero se trata de un producto global para mercados emergentes. Sus primeros pasos en tierras criollas fueron más difíciles de lo imaginado, y por ello acaba de replantear su estrategia con una propuesta mucho más atractiva.

El Classic y el Logan estrenaron rediseño a mitad de año, pero en el Chevrolet fue sólo exterior.
Se trata, por un lado, del Chevrolet Classic, que para muchos sigue siendo el eterno “Corsa Classic” (con el perdón de Marketing de GM Argentina), y por otro, del Renault Logan, otro de los sedanes compactos más accesibles del mercado argentino. Es cierto, también están el Ford Fiesta Max y el Fiat Siena, entre otros actores del segmento B en silueta tricuerpo. Pero son éstos –Classic y Logan– los que definitivamente proponen el perfil “low cost” (bajo costo) mejor definido. CarsMagazine realizó una producción especial junto al sitio colega Cosas de Autos (del amigo Sergio “Meteoro” Cutuli) para comparar ambos modelos en sus versiones de máximo equipamiento, LT Confort Plus, respectivamente. Y así determinar dónde gana y dónde pierde cada uno a fin de ofrecerle al lector las herramientas necesarias para orientarlo ante una eventual compra.
DISEÑOSi el examen sólo fuera en la materia de diseño, probablemente el consenso general sea bocharlos a ambos y mandarlos directo a marzo. Pero hay que ser comprensivos. No se trata de autos que buscan conquistar desde lo emocional ni lo estético, sino desde lo racional y funcional. El Classic arrastra más de una década y media de vida y llega un punto (como en la vida) en que es imposible ocultar el paso de los años. Atentos a ello, en General Motors decidieron maquillar tanto la cara como la cola del sedán que se produce en la planta de Rosario. Se renovaron parrilla, ópticas, paragolpes y tapa del baúl. El cambio no fue más que eso, un simple restyling, que sólo se aplicó en el exterior. Por dentro, el Classic es el mismo de siempre.

Se trata de los dos sedanes compactos más accesibles del país, pensados para una familia tipo.
Distinto es el caso del Logan, un auto controvertido por su diseño exterior, con líneas demasiado cuadradas y poco atractivas. Su también reciente restyling lo hizo un poco más atractivo, tanto en el frente como en la cola, con retoques en parrilla, ópticas, paragolpes y tapa del baúl. Una renovación que a diferencia del Chevrolet, también se plasmó en el interior, en la consola central, la ubicación de ciertos comandos (alzacristales) y parte del equipamiento (equipo de audio). En este rubro, entonces, la evolución del Logan, que se fabrica en Brasil, ha sido mayor que la del Classic.

Frente a frente: el Logan es 19 cm más largo y 10 cm más alto; el Classic es 3 cm más ancho.
MOTOR / PRESTACIONES / CONSUMOComparando cifras, la ventaja en este apartado se perfila de entrada para el Classic. Y así es, efectivamente. Por empezar, logra más potencia con menor cilindrada y entrega el mismo torque pero a un régimen más bajo. Ninguno de los dos motores se destaca por su modernidad. Ambos son nafteros de 4 cilindros pero de sólo 8 válvulas. El 1.4 que equipa al Classic entrega 94 CV a 5.600 rpm, con un torque máximo (13,2 kgm) que según la ficha técnica aparece a las 2.800 rpm, pero que en la práctica se siente incluso antes, apenas por encima de las 2.500 rpm de acuerdo con el tacómetro. Este motor, que es el mismo que equipa al Agile, reemplazó al anterior 1.6 a comienzos de 2009, ofreciendo la misma potencia pero con menor consumo, en parte gracias al nuevo acelerador electrónico. Así, empuja con suavidad pero decisión en el tránsito urbano, donde se muestra más ágil que el impulsor del Logan. Donde están parejos ambos es en consumo, con algo más de 9 litros cada 100 kilómetros recorridos en ámbito citadino.

Ambos nafteros, el Classic entrega 94 CV con el motor 1.4, frente a los 90 CV del 1.6 del Logan.
Ante la reformulación de su gama, el Logan dejó de lado el impulsor multiválvulas (16) que montaban las versiones más equipadas, y ahora toda la línea se ofrece con el de 8 válvulas. Por esa razón, la planta motriz no resulta un punto fuerte para el Logan en esta comparativa. Porque ofrece 4 caballos menos (90 HP) a pesar de su plus de 200 cc, y el torque tope se descubre por encima de las 3.000 rpm. En ciudad se lo nota más perezoso al moverse en tránsito pesado, cuando sólo se trata de 2ª y 3ª marchas. Pero en definitiva, son dos impulsores súper probados y de reconocida confiabilidad, acordes al perfil de auto familiar económico.
Por esa razón, difícilmente resulten determinantes las cifras de performance a la hora de decidir la compra. Al margen de ello, están parejos en aceleración de “0 a 100” (ambos en 12s y fracción) y seguramente lo estén también en velocidad final. GM Argentina no informa oficialmente la cifra del Classic, que no debería distar mucho de los 171 km/h que Renault certifica para el Logan. ¿Para qué más, si en ninguna vía del país se puede circular por encima de 130 km/h?

En tamaño de baúl, el Logan es imbatible. El video de esta producción lo muestra claramente.
POSICION DE MANEJO / HABITABILIDAD / BAULReiterando que la confrontación es entre las versiones “full” de ambos modelos, el Renault comienza a sacarle ciertas ventajas al Chevrolet a la hora de descubrir su equipamiento, aunque el producto de GM se guarda siempre un as en la manga, como para no quedarse simplemente a la defensiva. En posición de manejo, el Logan lo supera ampliamente por contar con regulación en altura de la butaca y del volante, frente a la nula propuesta del Classic en ambos sentidos. Como muestra de que se trata de productos “low cost”, ninguno de los modelos cuenta con plataforma para el descanso del pie izquierdo, lo que ayudaría también a “sentir” y “calzarse” mejor el auto. Con comandos que en general están bien ubicados (el Logan ahora tiene las teclas de alzacristales en las contrapuertas y no en la consola central), otra diferencia se nota en la caja de velocidades. En el Classic los recorridos son larguísimos y para poner 5ª casi se roza la butaca del acompañante. En el Logan son más cortos y la palanca es más alta. Así, la sensación se percibe más agradable en el Renault.

En el Logan se rediseñó el interior. Una de las mejoras: las teclas de alzacristales, donde deben ir.
En espacio interior y tamaño del baúl, el Logan no sólo supera al Classic sino a todos sus rivales del segmento. Pero hay que ser justos también y aclarar que para ello, el Renault es casi 20 cm más largo y 10 cm más alto que el Chevrolet. Así es cómo ofrece mayor espacio para las piernas y la cabeza de los pasajeros posteriores, y un baúl bastante más grande, de 510 litros frente a los 390 litros del Classic. Pero como se anticipó, el Chevrolet tiene varios ases en la manga y uno de ellos, lo muestra justamente aquí: a diferencia del Logan, en el Classic se pueden rebatir los asientos traseros en proporción 60/40, lo que permite más flexibilidad de carga. Es extraño que tratándose de la versión “full”, el producto del rombo no ofrezca esta solución tan simple como efectiva.

La plancha de abordo del Classic denota el paso del tiempo en un auto de 16 años de vida.
EQUIPAMIENTO DE CONFORT Y SEGURIDADAl llegar a este punto se precipita la necesidad de puntualizar la diferencia de precios que, pese a tratarse de dos versiones “full” de modelos de un mismo segmento, es superior a 12.000 pesos. A la fecha de publicación, el Classic LT costaba $ 51.600 y el Logan Confort Plus, $ 63.900. De aquí se entiende, por ejemplo, por qué el doble airbag frontal presente en el Renault no figura ni como opcional en el equipamiento del Classic. Otros diferenciales en seguridad a favor del producto del rombo son los faros antiniebla (delanteros y traseros) y el 5° apoyacabeza. El Classic, casualmente, perdió sus luces auxiliares delanteras tras el rediseño de la trompa. Conclusión: el diseño le ganó la pulseada a la seguridad, rubro en el cual el Chevrolet no tiene demasiado para ofrecer.
Dejando de lado la seguridad y pasando al confort, la contienda se presenta mucho más pareja. El Logan saca ventaja con la computadora de abordo, la mencionada regulación en altura de la butaca y del volante, y el control de audio en este último, todos ítems que no ofrece el Classic. Pero el Chevrolet le canta retruco con alzacristales eléctricos también en las plazas traseras, la señalada posibilidad de rebatir los asientos posteriores y la conexión USB en el equipo de audio, que permite reproducir directamente desde un “pen drive” la música deseada (solución ciertas veces más práctica que llevar encima un reproductor portátil).

El Logan modernizó su estéreo, ahora con display integrado. Clara lectura del instrumental.
CONCLUSIÓNLa garantía es otro punto en el que el Logan se diferencia no sólo del Classic, sino de todos sus rivales del segmento. De la mano del rediseño y la reformulación de la gama y sus precios, Renault extendió el respaldo de fábrica del modelo a 3 años o 100.000 kilómetros, en sintonía con lo que suele ofrecerse en segmentos superiores. Y en este apartado, el Logan se aprovecha cruelmente del Classic, que resulta de los más austeros en ese sentido, con apenas 1 año o 20.000 kilómetros. Pero, hay que decirlo otra vez, todo tiene relación directa con el precio final del producto.

La radio del Classic se diferencia por el puerto USB. Pero el instrumental es más cuestionable.
Por ello, quien no tenga como condicionante al presupuesto y evalúe a estos dos modelos como alternativas, seguramente encontrará en el Logan atractivos contundentes (equipamiento de seguridad y garantía, ante todo) que inclinen la balanza a su favor. En cambio, los que lleguen con los billetes contados a la concesionaria pero con la firme idea de llevarse un 0 km familiar, verán en el Classic una relación precio-producto ciertamente imbatible que, no por nada, ha convertido al modelo de GM en el campeón de ventas de los últimos años en el mercado argentino.

Comentarios

  1. Ahora que está el Chevrolet Cobalt,el Logan desaparece...si lo compararamos,el Cobalt:1)tiene mayor capacidad de baúl (porque es imbatible en el segmento),2)tiene un motor 1.8 de 105CV contra el 1.6 de 90CV del Logan,3)y tiene la mejor calidad precio-producto..y si hablamos de la marca,Renault no tiene con qué darle a Chevrolet jaja
    Comparaciones:
    Renault Symbol vs Chevrolet Prisma...Renault no existe!
    Renault Sandero vs Chevrolet Onix...Renault no existe!
    Renault Duster vs Chevrolet Tracker...Renault no existee!
    Renault Clio Mio vs Chevrolet Celta...Renault no existee!
    Renault Fluence vs Chevrolet Cruze...Renault no existee!
    Renault Kangoo vs Chevrolet Spin...Renault no existee!
    Renault Koleos vs Chevrolet Captiva...Renault no existee!
    Renault Latitude vs Chevrolet Malibú..Renault no existee!

    Renault jamás va a llegarle los talones a Chevrolet porque los Renault son autos con diseño sin personalidad, mala calidad,autos tercrmundistas,etc.Pero un auto como el Logan no creo que tenga la nobleza como la que tiene un Classic,pero igual que por más mierd.. que tenga el auto,te vas a matar iguaal!!,a veces puede ser que el auto que sin airbag y abs puedas sobrevivir,ni siquiera en la vida pensé tener un Renault,pero la sensación que me trasmite es inseguridad.Gracias

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Citroën Berlingo Multispace vs. Peugeot Partner