Conoce el nuevo Renault Wind

Imagino que todo lo que te contaba ayer del Wind te supo a poco. Por eso hoy me centro en el apartado que posiblemente terminará definiéndolo en el complicado segmento en el que deberá desenvolverse: el comportamiento y su actitud ante ciertas circunstancias e imprevistos. 

Antes de meterme de lleno en materia, te contaré el tipo de vías por los que Renault quería que probásemos el Wind. La recogida del vehículo se hacía en un parking muy cercano al aeropuerto de Niza y desde allí, vía navegador, se supone teníamos que llegar a un restaurante a una hora determinada. El problema es que ni el TomTom es infalible ni los franceses tan simpáticos conduciendo, lo que provoca que uno conduzca de manera menos natural. En cualquier caso en este primer tramo había autopista, algo de ciudad y sobre todo, muchas curvas en puertos de montaña.



Puesto ya en antecedentes, te comento cómo fue la jornada. En Renault tenían claro que lo mejor era probar los dos coches, así que la variante que no probase el primer día la tendría al siguiente, una solución excelente que amplía el conocimiento sobre el modelo. En mi caso y pese a que el 1.6i 16v era tentador, elegí el 1.1 TCe (de color blanco) por una cuestión de realismo: es un automóvil para disfrutar descapotado, pasear por carreteras costeras y, teniendo en cuenta el precio, debería ser el más demandado.


LA OPCIÓN LÓGICA SE LLAMA TCe

Nada más recibo las llaves me siento y regulo todos los elementos para encontrar una postura correcta. Los espejos son sencillos de manipular (eléctricos), aunque el deflector de viento situado tras los asientos delanteros molesta un poco y reduce la visibilidad del central. El asiento del conductor va situado más bajo de lo habitual, pero no da la sensación de tener que tirarse como por ejemplo en el MX-5 probado hace unos días. La regulación en altura está disponible según versiones, reglaje del que también presume el inclinado pero de excelente tacto volante deportivo (eso sí, se han olvidado de la regulación en profundidad). Una vez encontrada la posición, arranco y el pequeño cuatro cilindros sobrealimentado saluda tímidamente, casi ni se escucha y apenas vibra. Primera, segunda y todo va muy suave. Quizás le falta algo de chicha, pero sólo tiene 970 km en el odómetro, por lo que es lógico que se sienta algo duro.


Tras salir del recinto de recogida, toca una incorporación a una vía de dos carriles por sentido, con mucho tráfico y un carril de incorporación muy escueto (apenas 50 metros). Aquí el Wind TCe parece defenderse bien y sus buenos bajos ayudan a salir sin problemas y ganar velocidad con cierta alegría, aunque eso sí, estoy hablando de cifras que no superan los 70 km/h. En el 0 a 100 km/h la cosa queda algo más justita, dado que el cambio no tiene el escalonamiento adecuado, al menos de cara al dinamismo.


Ya en la autopista la capacidad de recuperación del Wind es buena, pero a partir de 120 km/h el viento empieza a ser molesto incluso con el deflector puesto. La solución racional pasaría por subir las ventanillas y seguir, pero los 35º C y la alta humedad del ambiente me invitan a parar en la primera gasolinera y cerrar el techo. Sólo fueron necesarios 12 segundos para realizar la operación, muy poco tiempo en comparación con otros descapotables. Ya con el climatizador automático marcando los 21º la situación cambia. Es silencioso en el habitáculo y muy cómodo, con unos asientos que sujetan bien (algo cortos de banqueta para los más altos). Rodar a 120-130 km/h (que es la velocidad máxima permitida en Francia) no supone un problema y parece que es a este ritmo cuando mejor se desenvuelve. Si aceleramos a tope, la respuesta llega de manera lenta, por lo que es obligado reducir una velocidad para aligerar la marcha. Aquí es donde sale a relucir su potencia limitada, pero ojo, se mueve con dignidad.


Tras unos 20 km de autopista, el navegador me indica que tenemos que salir hacía una zona montañosa, llena de curvas, repechos y, en general, una carretera que invita a conducir. Sin embargo no pude aprovecharlo como me habría gustado al ser día laborable y tener bastante tráfico. En algún momento en el que la carretera parecía exclusivamente para mí, el Wind me empezó a mostrar sus buenas maneras, con un tren delantero que sigue bien elcamino marcado y un eje posterior bastante participativo...hasta que me acerco a una curva muy cerrada, ya bien pasadito, y me toca frenar de golpe. Aquí La trasera no sólo no ayuda, sino que descompuso la trayectoria con meneos irregulares y mucho nerviosismo. Y esto en un inicio, hasta que el control de estabilidad entiende que las cosas no van como debieran y actúa, pero tanto que te puede dejar literalmente parado, algo que dependiendo de la circunstancia puede ser un problema.


En estas vías que exigen mayor atención el Wind requiere de manos expertas. Seguramente para la mayoría de los posibles compradores su comportamiento sea muy bueno, pero en un despiste se podría perder el control y el límite no está tan lejos como en otros automóviles. Matizo, es difícil y hay casi que provocarlo, pero si pasa domarlo es complicado.

El confort de la suspensión curiosamente sorprende pues a pesar de contar con unos tarados bastante duros, mantiene unos mínimos más que aceptables. Eso sí, cuando los baches son grandes, se notan. En general es ágil, divertido y todo un roba miradas, con un equipo de frenos algo justo y una trasera nerviosa en cuanto la física impone su ley.


1.6i 16v 133 CV

El Twingo RS es en la actualidad el único modelo de Renault que incorpora este bloque de 1,6 litros con la misma potencia. En el Clio GT, la homologación lo dejó en 128 CV. Montado sobre el Wind (el azul de las fotos), los resultados son muy buenos, con una respuesta relativamente enérgica a partir de las 4.000 rpm y un sonido sensacional. Para un uso tranquilo podría incluso ser algo molesto, pero a los más quemadillos les gustará mucho.


El consumo en esta versión no es contenido, rondando los 9,0 L/100 con facilidad a poco que exprimamos las posibilidades (13,0 L/100 pisando sin contemplaciones). Aun así y pese a su buen andar, tanto en el TCe como en este la sensación al volante es como si estuvieran inframotorizados, es decir, andan menos de lo que uno espera. Ni apurando al máximo uno se queda a gusto pensando en que han ofrecido todo lo que pueden dar de sí. Quizás sea por el bajo kilometraje, que rondaba el millar en ambos.

Por lo demás el Wind 1.6i 16v es igual al TCe. Puede que se sienta algo más asentado, pero ambos comparten una buena dirección (para ser eléctrica), un eje trasero respondón y una visibilidad algo limitada por la forma de las puertas y las limitadas dimensiones de la luneta posterior. Si tuviera que elegir uno para mi posiblemente optaría por el TCe y la diferencia de precio frente al 1.6i 16v la aprovecharía para sumar algunos elementos opcionales como el climatizador automático, paquete visibilidad, las bonitas llantas de 17 pulgadas, la pintura metalizada y el bluetooth + puerto USB.


VIRTUDES

* Diseño exclusivo y llamativo
* Equipamiento completo
* Techo eléctrico sencillo y sin robar capacidad al maletero

DEFECTOS

* Algunos materiales en interior mejorables
* Salidas de aire centrales fijas
* Eje posterior nervioso y frenos justos


VEREDICTO

Cierto es que hasta que no pueda conducirlo en España más tiempo, no podré tomar una conclusión en firme. Sin embargo más de 300 km a bordo de ambas motorizaciones han servido para conocer un poco más de cerca el Wind. Quién quiera un dos plazas, utilizable todos los días y manejable, tiene en este Renault una opción muy a considerar. Mejoraría con un equipo de frenos más eficaz, una trasera más pegada al suelo y una climatización mejorada. El tema de los materiales empleados queda en un punto medio, dado que si consiguen convencer con un buen envejecimiento, que no estén acolchadas algunas zonas podría pasar a un terreno secundario. Como todo capricho el precio es elevado, pero en comparación con lo que hay en el mercado tampoco hay grandes diferencias y aquí el Wind juega con la ventaja de una línea muy personal y desligada del Twingo, lo que es un plus. En septiembre estará disponible en tierras españolas, y si te gusta el Collection ya lo pueden reservar desde ya en la web de Renault;pero date prisa, que quedan sólo seis.


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